No todo el Pablo es orégano…


Pablo no era un perdido de la vida más, aunque le gustaba que lo pensáramos. Sabía muy bien cuándo y dónde quería estar: en ese lugar y momento precisos, pues no tenía nada mejor que hacer. Como hacía con casi todas las aventuras en las que se embarcaba, ésta tampoco la había planificado mucho. Le gustaba la improvisación. Siempre defendía y llevaba a cabo su norma: no se debe escoger el camino fácil y recto, sino el sinuoso y arriesgado. La segunda opción suele regalarnos más experiencias y recuerdos que la primera. No le daba ningún valor al tiempo que le llevase ir del Punto A al Punto B. Ni siquiera le importaban esos dos puntos marcados en un trozo de papel arrugado, que nunca sabía dónde había puesto. “Lo importante está entre medias, y el tiempo sólo son horas, minutos y segundos. ¡Nada más!”, repetía a menudo. Y efectivamente, siempre llegaba el último… pero llegaba.

Estaba allí para disfrutar del viaje, y dejar constancia de ello a través de su cámara réflex, su mini-videocámara y su libreta. Quizás, gracias a él, tengamos el mejor reportaje fotográfico y audiovisual de esta hazaña que nadie pueda enseñarle a sus nietos jamás. (Si alguna vez los tenemos… ¡Que está difícil la cosa! jaja!)

Nos fascinaba su escala de valores. Su forma de ver la vida. De vivir el hoy… O como diría él, detrás de su mítica camiseta del grupo KISS: “¡Vivir the fucking presente!” Ponía toda su potencia y entusiasmo en cada paso que daba. Por muy cansado, mojado o quemado que estuviese, soltaba sin previo aviso rotundas carcajadas, que a veces sólo entendía él mismo. (La mayoría de las veces eran ocasionadas por haberse olvidado algo en el anterior albergue: el cargador, las gafas de sol, unos pantalones, la toalla, sus últimos calzoncillos… Lo perdía todo, pero le daba igual. ¡Eran sólo cosas!) Pero tan sólo con escuchar su ronca risa rompiendo el silencio de nuestro peregrinaje, no hacía falta que nos explicase nada: lo hacíamos con él y punto. ¿Por qué no? Cualquier cosa que hubiese pasado por aquella cabeza loca, seguro que se merecía una buena dosis de risas.

Nazdrave

Era espléndido consigo mismo y más aún con todos los demás. ¡Menudo fenómeno! Si no tenía para dormir esa noche, porque nos había invitado a tomar algo, ya vería cómo lo solucionaba llegado el momento… <¡Buah! ¡Ya se me ocurrirá algo!>, seguro que pensaba al ver que, tras lanzar su último billete de 10 euros sobre la mesa del bar, sólo le quedaban 20 céntimos en el bolsillo… Después brindaba con nosotros en búlgaro, porque sí: ¡¡Nazdrave!!

Pablo bebía bastante café y muuucha cerveza. Eran su fuente de energía… ¡Quizás, ahí estaba el secreto de su éxito! Hacía varias paradas en el camino para repostar combustible: cortado + cerveza + otra cerveza + otro cortado. Por ese orden. Siempre igual. Nunca nadie ha contribuido tanto a los bares del Camino de Santiago… Os lo aseguro. No me extrañaría si los empresarios hosteleros que inundan sus 790km, un buen día, hicieran una colecta para levantar una estatua en su nombre, convirtiéndola en un lugar de visita obligada. Yo qué sé… Lo mismo hasta comienza la tradición de dejar allí granos de café y cebada, para augurar un buen año de cosecha. ¿Quién sabe? ;)

Pero no os creáis que “todo el Pablo es orégano”… ¡Qué va! Porque, pese a todo lo bueno que este peculiar vasco desprendía durante el día, por la noche… no se cortaba en desplegar su lado más oscuro. ¡La madre que lo parió! –Y no me refiero a aquellos calcetines-somnífero, que eran como su segunda piel… Ni que, una vez que cerraba los ojos, ya no era dueño de la brutal efervescencia que acumulaba en su interior, de tanta cerveza… ¡No!– Para que lo entendáis, cuando le dije al resto del grupo que ya sólo me faltaba hablar de Pablo en el blog… uno de ellos, el jefe de la manada, me recomendó: <No lo cuentes, hombre… ¡¡¡RÓNCALO!!!> jajaaaa!!

El Rinoceronte Vasco

El Rinoceronte Vasco

Anuncios

5 pensamientos en “No todo el Pablo es orégano…

  1. Que puedo decir de Pablo,,, otra pieza mas de ese maravilloso puzle que el azar y santiago formaron para siempre.
    Hoy llego precisamente de Obanos, y compruebo que sigue siendo el mismo Pablo que conocí, capaz de hacerte sentir que lo conoces de toda la vida y de que en su casa estas como en la tuya.
    Y si,,, me emociono escuchar sus ronquidos desde la habitación donde estaba jajajjajajjajajaj
    Espero que el escuchara los míos jajajajja.

    Sigo disfrutando de cada cucharada de tu jarabe Jesus,,, no si tendrá efectos secundarios (espero que si) pero ese aporte de luz se esta volviendo indispensable.
    Estoy ansioso por mirarme en el “espejito espejito ,,,” y seguir mirando desde tu ventana.
    Un abrazo.

  2. I’m very happy to read this. This is the kind of manual that needs to be given and not the random misinformation that is at the other blogs. Appreciate your sharing this best doc.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s