Noviembre


Noviembre es uno de esos meses en los que suelen pasar cosas sin saber por qué, sin planificar y, lo peor de todo, sin marcha atrás. No sé, debe de ser por la necesidad urgente de abrigo, de ilusión, de piel, que nos entra para combatir a la desesperada este maldito frío que llega de … Sigue leyendo Noviembre

No me mires de esa forma…


La primera vez que me los crucé, aquellos ojos llenos de mar me intimidaron, me ahogaron, se me clavaron en la carne. Y desde entonces no han dejado de apretar sus mandíbulas, por mucho que me haya retorcido tratando de escapar al menor descuido. Es más, si lo he conseguido en alguna ocasión, me he … Sigue leyendo No me mires de esa forma…

El tiempo no mata monstruos


Dicen que el tiempo todo lo cura. ¡Mentira! Yo más bien creo que lo que hace con ese “todo”, es diluirlo entre otras muchas cosas con el paso de los días. Es un truco, una distracción, una ilusión óptica... El monstruo de tu armario seguirá estando allí por mucha ropa sucia que le eches encima. … Sigue leyendo El tiempo no mata monstruos

40 Luciérnagas en la tarta


40 años después, justo un 16 de marzo, me he quedado sin palabras... Y, ¿cómo no?, sólo lo ha podido conseguir Mi Ejército de Luciérnagas Supernovas. ¡Gracias, familia y amig@s, por tanto amor, tanta ilusión y tanta emoción! ¡¡¡No se os puede querer más!!! Hoy, viniendo a cuento más que nunca, la palabra es vuestra... … Sigue leyendo 40 Luciérnagas en la tarta

¡Feliz Día de los Desenamorados!


Corren tiempos difíciles para el amor. Cada 14 de febrero, puntualmente, tengo la mala costumbre de mirar alrededor buscando parejas de enamorados que me sirvan de impulso para seguir al pie del cañón en mi búsqueda particular. Pero 365 días tras 365 días, cuando giro la cabeza a un lado y al otro en los … Sigue leyendo ¡Feliz Día de los Desenamorados!

¡Menos madera!


Si hace dos semanas escasas estaba aquí mismo haciendo apología de coger trenes que solo pasan una vez en la vida, sin importarnos qué nos esperará en el lugar de destino… hoy os digo todo lo contrario: que si se tienen que ir, que se vayan sin nosotros dentro, ¡a la mierda! (Para que veáis … Sigue leyendo ¡Menos madera!

La niña que escribía cartas que nunca enviaba


Pese a estar seguro de que ella lo hacía con la mayor de las delicadezas para no molestarme a las tantas de la madrugada, a menudo me despertaba el rasgar de una hoja al ser arrancada de la espiral de su cuaderno de rayitas. “Ojalá yo también pudiese soñar así de alto, donde nada sea … Sigue leyendo La niña que escribía cartas que nunca enviaba