Camino de Baldosas de Arenilla: La Película


Aquella noche no podía dormir. Estaba inquieto. Me faltaba algo, y no sabía el qué… A las mil vueltas de almohada llegué a la conclusión de que debía ser porque era 1 de mayo de 2014 y, por algún misterioso motivo, era importante para mí. ¡Pero no conseguía recordarlo! ¡Maldición!

A eso de las 6 de la madrugada mi teléfono vibró. ¡Qué extraño! Lo encendí para descubrir un mensaje recibido en el grupo <<Walking Jacobeo Dead>>. Pablo Guiroy había escrito: “¡Arriba Peregrinos! Hoy hace un año que empezó nuestro Camino…” Luego nos pedía que entrásemos en una página web que había creado para la ocasión.

¡Claro! ¡Eso era! Hacían exactamente 365 días que emprendí uno de esos viajes que cambian el rumbo de cualquiera… (O como lo definió el mismo Pablo nada más llegar al ansiado destino: “¡Las vacaciones más raras de mi vida!” ¡jaja!)

Fin del Camino

Hice click en el enlace… En ese mismo instante naufragué en un océano repleto de reflejos: imágenes y vídeos de todas y cada una de las etapas que anduvimos juntos. Según mis ojos eran absorbidos por la pantalla y mis oídos por la música celta que sonaba de fondo, comencé a volver en el tiempo. Fue algo parecido a lo que dicen que te sucede cuando estás a punto de morir: una película de los mejores momentos de aquel viaje, a todo color y detalle, colapsó mis retinas. Mis párpados dimitieron por casi una hora; para que no me dejase ni un recuerdo en el tintero…

Cuando el último fotograma de la etapa nº 32 cruzó por delante de mí… me sorprendí a mí mismo llorando como una magdalena. ¡Acababa de darme cuenta de lo afortunado que había sido! No sólo por haber recorrido tal distancia, contra todo pronóstico, junto a un grupo de Personas Maravillosas, cada uno de su padre y de su madre –que aprovecho para felicitar desde aquí por lo bien que lo hicieron con sus hijos–, con el cual compartí una experiencia irrepetible llena de risas, aventuras y desventuras, romances imposibles, abrazos y más abrazos, obstáculos superados, y vino peleón… sino que además había tenido la suerte de que uno de estos Personajes Protagonistas documentara nuestras andanzas de cabo a rabo, no dejando el recuerdo de tal hazaña en manos del defectuoso disco duro de nuestros corazones y mentes oxidadas.

Así que, sólo puedo dar las Gracias a todo el equipo por haber hecho de nuestro camino “El Camino”; y en especial al Gran Pablo (Rinoceronte Vasco, por excelencia), por conseguir que no caiga jamás en el olvido.

Aquí tenéis el vídeo de la última etapa para que sepáis a qué me refiero… Pero como os quedaréis con ganas de más, no dejéis de visitar su página y entenderéis por qué a veces el trabajo bien hecho sólo puede convertirse en una cosa: en Placer.

www.CaminoHaciaSantiago.com – Por Pablo Guiroy Pedrosa

Para ver en el móvil con subtítulos: https://m.youtube.com/watch?feature=youtube_gdata_player&v=v4TOFKXJxSQ

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8 pensamientos en “Camino de Baldosas de Arenilla: La Película

  1. Qué nos pasó a todos en el Camino???? Al resto le pasa lo mismo???? Es normal llorar un año después con los recuerdos????? Por qué siempre volvemos al Camino???? Por qué es lo mejor????? Qué tiene???? Leo a Gsús y lloro de felicidad. Friamente es una caminata de locos en albergues con moskitos y tinto del peor, pero engancha. Madrugones sin ducharse, zumo de bote y los calzoncillos sin secar, pero engancha, jaja. Estamos locos, pero “nos pone”. Un abrazo y mil gracias por estas maravillosas palabras. Gracias de verdad.

  2. Después de leeros creo que lo que tiene “ese” camino debe de ser algo relacionado con las cebollas….porque no hacéis más que llorar…..:-). Enhorabuena a los dos no sólo por haber hecho el camino sino también por saber narrarlo tan bien, cada uno a vuestra manera.

  3. Emotivo y emocinante, imposible evitar que broten lágrimas en mis ojos, porque lo he vivido ? ó porque lo quiero volver a vivir ? y cierto es, que lo grande de “EL CAMINO” son las “”personas “”que encuentras en EL. Bsisss.

  4. Esta “luciérnaga” decidí dejarla para leerla con calma y recrearme con ella. Hoy lo he hecho y llevo un rato con los ojos cubiertos de gotitas de emoción, alegría y mucha envidia (buena).
    Enhorabuena por lo vivido, por lo escrito y por todo lo que habéis dejado inmortalizado con imágenes y narraciones.
    Ah…. se me acaban de despertar un ansia loca por vivir “el camino”
    Un abrazo.

    • Ay, amiga! Si algo aprendí en el Camino es que todo el mundo puede hacerlo. A lo largo de sus 800 kms me encontré ciegos que estoy seguro de que vieron muchas más cosas de las que yo contemplé; personas con limitaciones físicas que siempre me dejaban detrás; niños y ancianos que me animaban a seguir con una sonrisa cada vez que yo desfallecía, pese a estar más en forma que ellos o tener las piernas más largas… Porque superar el Camino, al igual que cualquier reto en la vida, no depende de lo fuerte que seas… sino de las ganas que le pongas a cada paso y la confianza que deposites en quien tienes al lado. No te lo pienses y, simplemente, ponte a andar. :) Buen Camino!

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