El Espejo de Sebas


SEBAS DESDE MIS OJOS:

Sebastián –Sebas, para mí: su único amigo– es un hombre de 52 años y 1,68 de estatura. Ojos marrones, piel blanquecina y hombros sin forma. Castigado en exceso por el tiempo, las arrugas se le clavan con profundidad en la frente; una frente que se alarga hasta casi tocar su nuca. Viste con ropa de oferta, de dos o tres temporadas atrás. Banquero de profesión, con horario de 8 a 8. Divorciado y sin hijos, vive en la tercera planta, sin ascensor, del número 77 de la Calle del Olvido. Madrid. En su tiempo libre le gusta leer, el cine, escribir y dormir. Vive solo, salvo por una tortuga de río que encontró en un contenedor, y que le acompaña, sin pestañear, desde su pecera de cristal colocada sobre el microondas. Sebastián sonríe a menudo… sin motivo aparente.

SEBAS DESDE MI CORAZÓN:

Mi amigo Sebastián es un buen hombre. A sus cincuenta y tantos años, y aun habiendo sido machacado sin piedad por la vida, es una persona con muchas ganas y esperanzas. Su mujer lo abandonó por su monitor del gimnasio, nada más ver los resultados de las pruebas de esterilidad de su marido…  ¡Pobre Sebas! ¡No se lo merecía! Lo poco que gana en un banco a punto de ser absorbido por una compañía internacional, se lo gasta en libros, dvds y ropa de marca (de la que se vende en los mercadillos a precios de risa). Dice que vestir con prendas pasadas de moda le hace sentirse más joven. No tiene a nadie, salvo a mí, que le diga lo contrario… Y no lo hago.

Es un soñador nato. Estoy seguro de que duerme tanto para convertirse cada noche en el protagonista de sus novelas y películas. Además, por las sonrisas que se le escapan de vez en cuando, y los destellos que lanzan sus ojos en momentos que no vienen a cuento, sé perfectamente cuándo una de sus historietas de fantasía –a las que no les falta nunca el romance-, está tomando forma en su mente… para después deslizarse por su pluma hasta el papel. A veces le he sorprendido leyéndole algún relato lleno de pasión a su tortuga Carlota, como si fuese un trovador dirigiéndose a su público; un público, que jamás aplaudirá sus obras maestras.

SEBAS DESDE MI ESTÓMAGO:

Sebastián es una de las personas más patéticas que he conocido en toda mi vida. A veces, me avergüenza andar por la calle a su lado: con esa forma de vestir suya, fuera de toda estética o moda, y esos cuatro pelos cruzados de oreja a oreja por su calva. Estoy seguro de que, con esas pintas de… fracasado, cree que las mujeres le ven más apuesto; a sus 52 años mal llevados. ¿¡Pero quién soy yo para decirle que las miradas que él percibe como de coquetería, son en realidad de mofa!? Desde que su mujer se largó con aquel chulo al que duplicaba en edad, ¡la muy bruja!, dejándolo tirado, solo y sin un duro… al pobre diablo se le fue la cabeza. Ojalá consiga algún día hacerse famoso con alguno de sus tórridos relatos, y le dé a esa zorra sin escrúpulos el escarmiento que se merece. Los escribe cada noche al llegar de trabajar en el banco que lo mata un poco más cada día; tras engullir, entre cabezadas, pastelosas películas de serie B, o varios capítulos de sus libros para adolescentes.

Es cierto que Sebas es un perdedor; con mil complejos (más que justificados) y que apesta a comida de tortuga… Pero no dudaré en arrancarle la cabeza de cuajo al que se atreva a decirle cualquiera de estas verdades; porque a fin de cuentas: es mi amigo.

Rey de la selva

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10 pensamientos en “El Espejo de Sebas

  1. cada entrada tuya va mejorando la anterior, salvo algunas discrepancias sobre la religion ….. lo bordas. Daré las gracias a tu padre por hacerme “socio” de tu blog

    • Lo de la religión ya me lo estoy haciendo mirar, Carlos… y creo que también puede ir mejorando con el tiempo! jeje!
      Gracias por estar ahí detrás y dejarte asesorar por un personaje como mi padre. “Personaje” de novela, digo. :)
      Un abrazo!

  2. Excelente!!! pero vigila tus ardores de estómago ;)……los héroes nunca pierden, ni los santos, ni los poetas….no creo que Sebas sea un perdedor. De hecho te ha ganado como amigo, te parece poco? un fiel amigo que nunca le traicionará, y sin necesidad de decapitar a nadie ;).

  3. Fantástico el ejercicio, lo bordas!!! Con cada descripción he sentido de verdad cada tipo de sentimiento, me ha encantado! De paso hace reflexionar sobre el poder de las palabras y lo que podemos influir según el cristal que apliquemos. :)

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