¡Soltando Lastre! (Camino de Baldosas de Arenilla – Etapas 21 y 22)


Desde el primer paso que di sobre la arena, hacía ya más de 20 días, sabía que iba a llegar este momento: La Cruz de Ferro. Allí debería desprenderme de mi “carga”, representada simbólicamente por una piedra del propio Camino u objeto personal importante, como llevan haciendo los peregrinos desde hace casi mil años.
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Se me estaba agotando el tiempo y aún no sabía cuál sería mi “ofrenda”, pues no llevaba encima nada digno de representar mis emociones más pesadas; y ninguna piedra que veía me parecía lo suficientemente buena. Entre mis doloridos pies, pasaban a diario piedras grandes, pequeñas, gastadas, cortantes, planas, musgosas, transparentes y de infinidad de colores distintos… ¡Nada! (Estoy convencido de que me he perdido increíbles paisajes por mirar tanto al suelo, pero prefiero no pensarlo.)
A pocos metros del cartel de despedida de Fontebadón, justo antes de la subida al esperado monte donde se halla la Cruz, me salí del Camino a descansar, cabizbajo por mi fallida búsqueda… En el tronco caído al que me dirigía había una anciana peregrina que se hizo a un lado, invitándome a tomar asiento. Rápidamente salió el tema de la mítica tradición que nos esperaba la mañana siguiente y le conté que había sido incapaz de encontrar “mi piedra”, bastante triste… La mujer rió, mientras sacaba de una bolsita que llevaba atada al cuello una minúscula piedrecita y la ponía en la palma de mi mano con sumo cuidado. ¡Pesaba muchísimo para ser tan pequeña!
Luego se descalzó y me enseñó una herida que tenía en el talón, ya casi cicatrizada por completo… Me explicó que en la primera etapa del Camino llegó al destino con un dolor muy intenso en la planta del pie. Que pensaba que sería una ampolla provocada por el roce de sus botas nuevas; pero que aún así consiguió terminar el primer reto con ilusión y esfuerzo. Que, al quitarse su bota izquierda, salió rodando esa molesta china… causante de tanto sufrimiento. En ese preciso momento supo que ésa era la “carga” que debía dejar atrás en la Cruz de Ferro, en representación de todo Lo Malo que llevaba consigo…
Después, me dijo que mi problema era que estaba buscando la piedra perfecta y que ésta no existía. Que era una piedra “imperfecta” la que debía escogerme a mí.
Mientras la escuchaba, yo jugueteaba con un trozo de roca, erosionada por los golpes del tiempo… Precisamente, cuando mi “Hada Madrina” se levantó de mi lado y se alejó, tras desearme Buen Camino, la piedra dejó de girar entre mis pies y me di cuenta de que tenía forma de Corazón… (o del símbolo de SuperMan, ¿quién sabe?) Mi Piedra, mi Carga, mi “Lo Malo”… ¡acababa de encontrarme! ;)))
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Cuando, lleno de felicidad, levanté la vista para decírselo a aquella antigua caminante… ésta ya había desaparecido.
Al amanecer del día siguiente, muy nervioso, y repasando minuciosamente todo lo que quería atar con fuerza a aquella rota piedra con latidos propios… ascendí los kilómetros que me separaban de la Cruz de Ferro. Cuando se elevó ante mí pude sentir, aun desde tan lejos, la inmensa energía que irradiaba. Ese aura no tenía nada que ver con religiones ni dioses de ningún tipo… sino con la cantidad de sueños robados, arrepentimientos, errores, perdones y propósitos de ser mejor persona, que se arremolinaban alrededor de Ella.
Me acerqué sin prisa, y, nada más dejar caer mi “lastre” allí, entre aquella infinidad de raros objetos y piedras de todos los tipos, y que ahora me daba la impresión de pesar cien veces más que cuando me encontró, me sentí muy ligero; tanto.. que ¡casi podía Volar!
¡Qué digo “casi”!: Ayer y hoy, como si fuese un águila, he podido sobrevolar el paradisíaco Bierzo, descender en picado a la bella Molinaseca, hasta posarme en la orilla del río que pasa por Cacabelos y mojar mis pies en sus frías aguas…
¡Jamás me había sentido tan ligero! ¡Tan limpio! ¡Tan Yo!

PD: A partir de hoy ya no voy a poner ‘Lo Malo” del Camino, pues a penas hay nada… y lo que había lo dejé atrás, amarrado a una piedra con forma de “corazón partío”.

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4 pensamientos en “¡Soltando Lastre! (Camino de Baldosas de Arenilla – Etapas 21 y 22)

  1. Dichosos los que se liberan de la carga del pasado en el presente……ellos son dueños de su felicidad en el futuro. Cuanto estas creciendo caminante…..

  2. Me encanta. Que profunda la reflexion y que real, me has hecho pensar mucho en todo lo q me pesa y q no soy capaz de descargarme, quizá sí empiezo por fijarme en todo lo bueno q me rodea, la descarga será más fácil, gracias, ánimo mucho ánimo, para seguir caminando y escribiendo bessssss

  3. Tu no me conoces y yo a ti tampoco. Pero cierta persona que tu conoces muy bien se ha dedicado a publicar en todas las páginas de Facebook de Getafe el enlace de tu blog.

    Mi madre, que es lectora asidua, cada día me dice “qué interesante está este blog!” así que ahora me ha dado por leer el relato completo de tu experiencia jacobea.

    Hiperemocionada me tienes, soltando alguna lagrimilla que otra!

    Muchos ánimos. Ya queda menos y… Buen Camino! ;)

  4. Cuando regreses verás que eres otra persona, o por lo menos algunas ideas que tenías abrán cambiado. Siempre hay un antes y un después.

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